Las chinches viajan en muebles, colchones de segunda mano y equipaje; por eso un depa recién desocupado —sobre todo si el inquilino anterior se mudó con muebles usados— merece una revisión puntual antes de meter tus cosas.
Qué llevar a la visita
Una lámpara de mano o la del celular, y opcionalmente una lupa o una tarjeta rígida para revisar dentro de costuras sin tener que meter el dedo. El EPA recomienda exactamente estas herramientas básicas para una inspección visual.
El recorrido de 10 minutos
Si el depa ya tiene colchón o box spring (aunque no vaya a ser el que uses), revisa costuras, esquinas y la etiqueta. Revisa el cabecero y la base de la cama, sobre todo tornillos y uniones de madera. Revisa muebles tapizados cercanos —sillón, silla del escritorio— en las costuras de los cojines. Revisa por último zoclos y detrás de cuadros o espejos pegados a la pared donde estaría la cama.
Qué cuenta como señal de alerta
Manchitas oscuras que parecen tinta corrida en la tela, puntos rojizos-café en costuras, o un olor dulzón-desagradable en habitaciones con infestación severa (no siempre presente, y no es diagnóstico por sí solo). Ninguna señal aislada confirma nada; la combinación de varias sí es motivo para pedir que se revise antes de firmar.
Si encuentras algo
No es motivo de pánico ni de acusar al casero de inmediato: pide que se documente y se resuelva antes de la mudanza, o negocia una fecha de entrada posterior a un tratamiento confirmado. Esto es independiente de la revisión por cucarachas que ya cubrimos en la guía de depas en renta.
¿Tienes cucarachas en casa?
La biología es fascinante; tenerlas en tu cocina no. Si estás en Guadalajara o la ZMG, resolvemos tu caso con un protocolo claro.