Los nombres comunes de los animales son una forma de historia natural popular comprimida. En el caso de las cucarachas, describen desde su tamaño hasta la manera en que llegaron a un país dentro de un cargamento de fruta.
Cucaracha rinoceronte
Macropanesthia rhinoceros recibe su nombre por su tamaño y su aspecto masivo. Es la cucaracha más pesada conocida, supera los 30 gramos y vive en madrigueras que excava en el suelo de Queensland, Australia. El epíteto rhinoceros alude a esa robustez y a las estructuras de su pronoto que usa para excavar.
También se le llama cucaracha gigante excavadora, y es una de las pocas especies del grupo que se cría legalmente como mascota en Australia.
Cucaracha silbadora de Madagascar
El nombre de Gromphadorhina portentosa describe su rasgo más singular: produce un silbido audible expulsando aire por los espiráculos. El epíteto portentosa significa portentosa o prodigiosa, referencia a su tamaño notable.
Cucaracha del banano
Las especies del género Panchlora, de color verde brillante, reciben este nombre porque aparecen con cierta frecuencia en cargamentos de plátano procedentes de zonas tropicales. Es un ejemplo de nombre común que documenta una ruta de dispersión comercial.
Cucaracha de bandas marrones
Supella longipalpa se llama así por las dos bandas claras transversales que cruzan sus alas y abdomen. Su epíteto longipalpa alude a sus palpos largos, estructuras asociadas al aparato bucal.
Cucaracha escarabajo del Pacífico
Diploptera punctata debe su nombre común a su aspecto compacto y su parecido superficial con un escarabajo. Es la especie vivípara que alimenta a sus embriones con una secreción que cristaliza, lo que le valió en 2016 el apodo mediático de la cucaracha que da leche.
Errores geográficos y nombres de casa
Tres de los nombres más usados son incorrectos. La cucaracha alemana no es alemana: un estudio genómico de 2024 sitúa su origen en la región del golfo de Bengala. La cucaracha americana no es americana: su origen se sitúa en África y llegó al continente americano a través del tráfico marítimo. Y la cucaracha oriental tiene un origen discutido que apunta a la región del norte de África o el Cáucaso, no a Asia oriental.
Estos nombres reflejan de dónde llegaron los ejemplares que describieron los naturalistas europeos, no el origen de las especies. Linneo bautizó a Blattella germanica porque los ejemplares que tuvo en las manos venían de Europa central.
En el español de México conviven cucaracha, cucarachón para los ejemplares grandes, y regionalismos diversos. En otras zonas de América Latina se usan chiripa para las pequeñas en varios países del Caribe y Sudamérica, y en distintas regiones aparecen términos locales. La riqueza léxica es otro indicio de lo integrado que está el insecto en la vida cotidiana. Más allá de la anécdota, la precisión en los nombres tiene un uso práctico: dos personas hablando de "una cucaracha" pueden referirse a especies con hábitats y estrategias de control completamente distintas. En control de plagas, la identificación correcta es el primer paso de cualquier diagnóstico serio.
¿Tienes cucarachas en casa?
La biología es fascinante; tenerlas en tu cocina no. Si estás en Guadalajara o la ZMG, resolvemos tu caso con un protocolo claro.